viernes, 3 de mayo de 2019

Vamos con la cabina.

Hola de nuevo. Esto va lanzado... Seguimos con el montaje del coche.

Montaremos la cabina del coche.
Lo primero es revisar los niveles de aceite de grupo multiplicador, caja de transferencia y caja de cambio, aún tenemos acceso fácil a estas partes del motor, así que aprovecharemos. Solo hay fotos del Overdrive, pero con el resto de cajas se opera igualmente, abrir, comprobar niveles y rellenar. En nuestro caso será llenar, puesto que se vaciaron cuando se instaló la supermarcha. Aquí podemos ver la tuerca del orificio de llenado.

Con una llave fija de 20 mm aflojamos sin dificultad la tuerca.

La tuerca hace de tapón y lleva una varilla indicadora del nivel, ha sido una sorpresa, no sabía que la tenía y me disponía a echar la cantidad de aceite que pone en el libro de características técnicas, en el apartado de capacidades, finalmente con el indicador de nivel ha sido mucho más fácil.

Aunque en la entrada anterior creo que ya se mostraron los asientos, entonces no estaban sujetos, solo presentados, ahora sí que está el cajón atornillado y las planchas del suelo colocadas con sus tornillos; el conjunto de palancas luce estupendo. Ha habido que hacer un agujero en la tapa del túnel para dar salida a la palanca de la supermarcha, y aún falta la tapa que sujeta la goma.

Es muy simple, pero muy bonito, está pensado cubrir el suelo con alfombras de goma, pero eso será más adelante.

Encargué una placa de matrícula nueva, sin la "E", antigua, como se observa en la fotografía la diferencia de tamaño es considerable, y, aparte de deslucir el aspecto clásico del coche, la europea es demasiado grande y no cabe en el espacio que tiene reservada para ella, llegando a montar en la cantonera izquierda.

El boquerel del depósito de combustible, ha costado llevarlo a su sitio, pero ya está colocado. Así lucirá finalmente, con un candado que llevaba el coche y que impide que el depósito se pueda abrir. 

Al ir a abrir el depósito no se nos debe olvidar el combustible que tenemos que reponer. La chapa es la que llevaba el coche, se pudo haber cambiado por una nueva, pero como ya se ha comentado en ocasiones anteriores eso sería quitarle carácter al coche. 

El tapón con el sistema anti-pérdida. 

También es muy sorprendente la posibilidad de llenar el depósito mediante este manguetón extraíble. 

Y finalmente, las puertas, falta ajustarlas y sujetarlas con fuerza en su posición definitiva, pero el coche ya tiene un aspecto increíble, es uno de los días más felices que he tenido restaurando este vehículo.
 

En la ficha técnica figura como "camioneta", y eso justo es lo que parece.

Alguien me ha comentado que así tiene un aspecto muy africano, el caso es que ver estos coches y asociarlos a la aventura, es todo uno. 

Detalle de una bisagra, todos los pernos se han puesto nuevos, los viejos estaban muy estropeados, oxidados, doblados y las bolas de bronce totalmente desgastadas, lo que hacía que las puertas estuvieran descolgadas. Cuando las puertas estén en su sitio, se ajustará la tensión de los pernos y se doblarán las arandelas de bloqueo (la pestaña cuadrada que se ve en la parte inferior) para que no se suelten.

Qué poco queda (de momento los laterales y el techo no se montarán, pero seguramente se pintarán para cuando haya que ponerlos). 

El puesto de conducción es completamente diferente a los que podemos ver en cualquier coche de hoy en día, y es que este vehículo, tiene más de 40 años y ya entonces no era un coche. 

La puerta trasera. En la foto no se aprecia bien, pero esa puerta era de un Land Rover con la rueda de repuesto atrás, por lo que se han tapado los taladros de la puerta con un par de chapas, el peso de la rueda hace que esta puerta tenga que ir reforzada, así como tener  cierres especiales que sujeten la puerta cerrada y le impidan descolgarse. Aunque también es bonito, la rueda de repuesto no será montada en esta posición.

Nos vemos. Ya sé lo próximo que contaré, pero habrá que esperar a que termine.
Hasta pronto.