jueves, 13 de abril de 2017

Cuadro de relojes.

Buenas amiguetes.
Aprovechando un par de días que hemos ido al pueblo por Semana Santa, me traje el cuadro de relojes por si podía hacerle algo, y vaya si he hecho...

Aquí el cuadro tal y como lo tenía, los dos agujeros a la izquierda son los de la toma de corriente, las propias clavijas tienen la rosca para sujetarse a la chapa y se quedaron en la instalación eléctrica. El otro agujero es del interruptor del limpiaparabrisas, que lo desmonté también de la chapa del cuadro.

El cuadro visto desde atrás. Todas las conexiones son apuntadas y fotografiadas para poder volver a montarlo todo correctamente. Los tres cables blancos y el cuarto suelto don la masa de las luces testigo, antes de seguir se desconectan.

Los relojes desmontados y ya limpios. El velocímetro lleva dos tuercas y un soporte en forma de "U", el de la izquierda, tres tuercas y tres grapas. Se limpiaron con desengrasante y estropajo verde. Se quedan bastante limpios, y aunque el cromo se ha ido de algunas partes, el brillo ligeramente dorado del metal de base, le da una pátina muy chula que nos dice sobre la edad del coche.

Aquí se aprecia mejor cómo quedarán los cerquillos, pues no los cromaré.

Seguimos, el estado de la chapa es bueno, pero la pintura se ha estropeado y el cromado de interruptores y testigos, como el de los relojes, está muy mal. Vamos a desmontar los testigos.

Muy fácil, basta con liberar el clip que llevan por la parte trasera.

Así se libera la arandela que presiona el muelle contra la chapa del cuadro de relojes, el testigo sale por la parte delantera del cuadro.

Con un trapo y desengrasante limpiamos bien los cables y el plástico. El embellecedor lo frotamos con un estropajo verde y desengrasante. Es de aluminio y queda como nuevo.

Se hace lo mismo con los cuatro y los vuelvo a montar. Aprovechando que he montado el escalextric, puedo probar las lámparas... Indicador naranja apagado...

Encendido, uno que funciona.

El azul, no recuerdo si es el de luces largas, creo recordar que quedaron dos testigos más en el coche. Apagado.

Encendido, el plástico está muy viejo y al encenderse la luz se ve blanca, ya veré más adelante si puedo hacer algo.

El verde, off.

Ok, éste plástico sí está bien.

 Y el rojo, incluso apagado se ve un poco blanquecino.

Curiosamente, encendido no está tan incoloro como el azul. Éste lo repasaré con pintura roja transparente de maquetas que tengo por ahí y ya he usado con anterioridad para resucitar un piloto viejo de Vespa que estaba blanqueado por el sol con buen resultado.

Aquí los tenemos limpios y listos para montar, bueno, el rojo todavía no.

Turno de los interruptores, foto para ver cómo van, no son iguales, tienen distintos conectores.

Y tampoco tienen las mismas posiciones, el de la izquierda, sin el plástico, es el de luces y tiene tres (apagado, posición y cruce-carretera) y el de la derecha, es de la luz del cuadro solo tiene dos (apagado y encendido).

La parte vista se limpia como lo anterior y sale el brillo de nuevo. El de la izquierda se cambiará puesto que está roto el plástico de la palanca.

El contacto también se desmonta y se limpia.

La chapa desnuda, la pintura, ya comentado, levantada y arrugado por casi todo, en la parte baja central, el roce del llavero ha dejado un arco gastado en la pintura.

Con un estropajo y desengrasante se hace una primera limpieza que funciona bastante bien, aunque al final hay que igualar con un taco de lija, lo más fina posible.

Finalmente, aplicamos pintura negra en espray.

Espectacular. Y eso sin haberle dado la segunda capa que necesita (se gastó la pintura porque el bote iba bastante vacío)

Hasta pronto.





domingo, 9 de abril de 2017

Otro poco más

Hello again.
Nada, nada, que me he embalado. Como quiero pintar sin sacar el motor, debo dejar el vano motor lo más despejado posible, así que hoy he sacado algunas cosas más. Los filtros de gasoil sea lo primero que quite.

Estas fotos las saque para saber luego como van conectados los macarrones del gasoil.

Es un poco lioso y también se puede ver lo sucio que está todo.

Una vez quitados los macarrones de gasoil solo hay que quitar los tornillos que fijan los filtros al mamparo.

Ya se pueden ver las tuercas donde estaba fijado el filtro de gasoil, ahora sacaremos el depósito del líquido de frenos y de embrague.

Un tornillo aprieta la brida que sujeta el depósito, y otro tornillo sujeta la brida al soporte. El soporte de quita con seis tornillos.

En la entrada anterior vimos como quitar las palancas de intermitentes y cambio de de luces de cruce a largas. Hoy sacamos el interruptor del claxon.

De vuelta al mamparo quitamos ahora la caja de fusibles.

Es turno del gasoil, trapo y estropajo. Vamos, a seguir limpiando. Aquí la bomba inyectora.

Ahora la caja de la dirección.

El relé de intermitencia.

Eso no se lo que es, pero también hay que limpiarlo.

Vamos a quitar el parabrisas.

Solamente hay que quitar los dos tornillos que lo sujetan y sobre los que bascula el propio parabrisas.

Listo.

Una vez quitado se ve muy pequeño.

También quitaremos los tornillos que mantienen el parabrisas en posición vertical.

También quitaremos las tapas de ventilación. Se cierran las pastillas de los pasadores y se sacan.

Las tapas están ya quitadas, también se quitan los limpiaparabrisas, sujetos por una tuerca

Es el turno del motor del limpiaparabrisas, tres tornillos los sujetan, uno de ellos sirve de masa.

Los vástagos de los limpiaparabrisas también se deben desarmar si queremos sacar el conjunto.

El soporte-vástago del lado derecho.

En el mamparo nos encontramos con una desagradable sorpresa, habrá que reparar ese estropicio.

Ahora quitaremos el cuadro de relojes, como todo lo demás está lleno de porquería.

Un poco de desengrasante y un trapo hace que todo cambie.

El cuadro de relojes ya desconectado.

El hueco del cuadro los cables se han ido limpiando, desmontando y marcando uno a uno para que luego no haya problemas al volver a conectar.

De momento es todo espero poder seguir pronto. Hasta luego.

miércoles, 5 de abril de 2017

Preparando el chasis.

Hola otra vez.
Otro empujoncito a Romero, poco a poco hasta que termine de restaurarlo. Hoy toca la preparación del chasis para repararlo y pintarlo. Al final estoy haciendo mucho más de lo que en un principio pensaba, pero ya que estoy metido en faena dejar de hacer algunas cosas me parece que sería como dejarlo a medias. Lo que sí tengo claro es que no voy a quitar el motor. No tengo medios ni ganas y se que si lo hago me eternizaré con esto, además para una cosa que funciona del coche...

Seguimos clareando el chasis y el motor, sacamos la batería de su sitio, más fácil no puede ser, quitamos un par de palomillas que sujetan con unas garras la batería a su soporte y listo, bueno claro, también hay que desconectarla.

El radiador es otro elemento que tapa bastante el motor, si quiero limpiarlo un poco (el motor) debería facilitar el acceso al mismo, además la calandra hay que pintarla y el deflector que encauza el aire debe ser reparado.

Se quitan algunos tornillos y se desconectan los manguitos del radiador, tuve la precaución de poner un barreño bajo el coche, pero el agua salió por todos sitios y fue muy poca la que se recogió en el barreño...

Al fondo se puede ver el radiador en la calandra y con el deflector aún montado. 8 tornillos roscachapa para quitar el deflector del radiador y 12 tornillos con tuerca para separar radiador y calandra.

A continuación quitaré el soporte de la batería (también se podría haber hecho antes), cuatro tornillos con tuerca, y se comprueba que el ácido de la batería ha hecho de las suyas, ya veré más adelante si lo reparo o construyo un soporte nuevo.

Deflector ya fuera, habrá que soldar algún soporte, lijar y pintar de nuevo.

Parece que va habiendo algo de claridad, en cuanto pueda limpiaré con gasoil o gasolina y quitagrasa el motor.

Con el cepillo metálico y la radial empezamos a cepillar el chasis, quitaremos todo el barro que tiene y la capa de óxido que se ha formado en algunos puntos, sorprendentemente, está en muy buen estado, excepción hecha de la viga trasera, que será cambiada. El aspecto del tubo de escape tras el cepillado es buenísimo.

Las cintas de nailon que impiden que el tren trasero se separe, serán sustituídas.

Pasado el cepillo se aprecia cómo el chasis mantiene su pintura original en muchos sitios.

Aspecto original, antes de pasar el cepillo, que presentaba el chasis. 

Con un poquito que se le da sale el brillo del metal, en las zonas donde se ha caído la pintura.

es una gran cambio, el chasis parece otro y hace ver que el trabajo no será tanto como en un principio se había pensado, pero no nos llevemos a engaños, hay mucho trabajo que hacer.

La grapa que sujeta los macarrones del gasoil, hasta que cepillé no sabía que estaban ahí, los macarrones estaban sujetos con una brida de tirón, de esas de plástico a otro sitio.

No se podrá decir que no he pasado el cepillo suficientemente...

Una vez el chasis está limpio o por lo menos en camino de estarlo, voy a empezar a limpiar el motor. Aquí tenemos la caja de cambios, completamente cubierta de grasa, polvo y tierra. Aplicamos quitagrasa y dejamos actuar.

Con ayuda de una espátula podemos retirar la mayor parte de la grasa y suciedad, para posteriormente limpiar con gasoil y una brocha para disolver toda la porquería.

Al poco rato de limpiar el aspecto es completamente diferente y hace pensar que va a quedar muy bien.

Con el motor ocurre lo mismo, la dificultad del trabajo únicamente viene de lo difícil del acceso a algunas partes. Tras un momento con la brocha y el trapo ya se ve el color del motor y los cables eléctricos, también de colores.

La tapa de balancines será quitada luego y limpiada a conciencia, seguro que lucirá un aspecto brillante.

Incluso me he atrevido a desmontar las palancas de luces e intermitentes. También será fácil hacer que queden como nuevas.

La caja de cambios desde el otro lado.

Hasta pronto, amigos.