viernes, 2 de marzo de 2018

Módulo de calefacción

Hola otra vez.
Vamos con el módulo de calefacción, aquel que recibiera hace unos meses. Ya mostré cómo me había llegado lleno de polvo y suciedad, pero estaba entero y es bastante difícil de conseguir. Anteriormente me hice con un módulo de los rectangulares, de los serie tres, pero no cabía en el hueco del habitáculo, además las salidas de los tubos no coinciden, así que seguí buscando hasta que conseguí esta preciosidad.
Las compuertas abiertas.
En algunos puntos presentaba manchas verdosas de lo que yo pensaba que era moho, al final resultó ser pintura.
No la faltaban ni los tiradores. Como me habían dicho que el circuito de agua estaba bien, me dispuse a comprobar el funcionamiento del motor. Y fue decepcionante, porque no funcionaba...
Aquí lo podemos ver tras un primer lavado. 
Y procedí a desmontarlo para ver qué le pasaba al motor, pensaba que sería algún cable suelto, pero tuve que desarmarlo por completo para comprobar que eran las escobillas, totalmente gastadas e incluso una de ellas fuera de su sitio lo que impedía el contacto y por tanto el funcionamiento.
Los vástagos y separadores que sujetan el motor del ventilador en el cilindro del radiador.

No tengo fotos de la reparación del motor, y es una lástima, porque fue muy divertido. Os cuento: una vez sacado el motor, quitamos la hélice y lo desarmamos. Pude comprobar que las escobillas se pueden extraer con facilidad para su sustitución y con lo poco que queda de la vieja, salgo a buscar un par que me sirva. Por si os ocurre, fui a una tienda de herramienta de obra donde venden máquinas eléctricas, radiales, taladros, etc, dónde es normal encontrar repuestos para estas máquinas. No encontré escobillas iguales, así que me llevé unas algo mayores para limarlas y adaptarlas, una vez llevadas a las dimensiones adecuadas procedí a montarlas de nuevo. El motor ya funciona.
Una vez limpias las piezas, le di una capa de pintura negra encima, sin lijar para no perder el acabado rugoso.

Volvemos a colocar el motor con el ventilador en su sitio.
Y ponemos la parte exterior con los tres clips que lo sujetan.
Finalmente el conjunto montado tiene una pinta espectacular.
Sólo falta conseguir ahora las llaves, tuberías, e instalación eléctrica, pero eso será más adelante.
Hasta pronto.

domingo, 25 de febrero de 2018

Camino del color

Saludos desde la llanura.
Sigo poco a poco trabajando en mi Land Rover, y es que hay tanto por hacer... Quería haber empezado a pintar este fin de semana, y casi lo consigo, pero hay muchos frentes abiertos, así que cuento por dónde voy.

Recibí unos cinturones pélvicos tipo avión par montar en los asientos delanteros, así que los reservaré par cuando toque ponerlos.

También se me ocurrió una posible manera de recuperar la tornillería del coche, que es mucha, básicamente consiste en revolver los tornillos, tuercas y demás piezas con arena para que se lijen, empecé la prueba con arena de obra, pero más tarde me hice con corindón, el resultado es bastante aceptable.

La cochera está casi lista para poder pintar, he cubierto dos paredes totalmente con plástico, falta cerrar la entrada y la salida, pero antes he de terminar de preparar todo. Se me ocurrió agujerear el capó antes de pintarlo.

Así que hice una plantilla de papel para marcar donde irían los taladros.

Comprobando que los taladros están correctamente posicionados. Cómo curiosidad diré que todos los taladros coinciden con los perfiles de refuerzo que el capó lleva por la parte de abajo.

Aquí podemos ver el invento para enarenar la tornillería, cuando hice la foto no me di cuenta, pero estaba a punto de ocurrir algo...

La calandra lista, en la esquina inferior izquierda se puede apreciar la soldadura que hubo que hacer para repararla.

Las alertas y el mamparo del salpicadero ya están en la cabina de pintura.

Las piezas interiores de las alertas también las he pintado, más por protección que la cosa, ya que no se ven.

Et voilà, un gran ruido me hace pensar que algo ha ocurrido, efectivamenta, el bote de los tornillos de ha salido y como seguía girando ha regado las piezas por el suelo...

Las chapas de debajo de las aletas por el otro lado.

El anagrama de Rover Diésel lo ha pintado por detrás con negro y plata para mejorar su aspecto, en la foto se ve antes de arreglarse.

Ahora vamos a enmasillar, un poco de masilla y un muy poco de catalizador, se mezcla bien con un par de espátulas y se aplica donde sea necesario.

La curva de la esquina de las aletas. Las dos son nuevas, probablemente el coche tuvo un golpe y se las tuvieron que cambiar, aún así las esquinas estaban algo abolladas, saqué los bullones hace un par de veranos, así que ya era hora...

Otra parte de las aletas con masilla para corregir unos arañazos.

Algunos picados más.

Y ahora el turno del mamparo del salpicadero. Tenía un par de podridos que finalmente pude reparar saneando y soldando una chapa (no encuentro las fotos, lo siento), y ahora hay que hacer que no se note la reparación e igualar con la chapa para que una vez pintado no se note.

En el otro lado el podrido era más pequeño y tuvo una reparación más fácil.

La calandra también la he enmasillado.
En fin, como dice el título de la entrada, ya falta menos para ver algo de color, a ver si el finde que viene otra puedo contar algo más interesante.
Hasta luego.

domingo, 14 de enero de 2018

Llantas, llantas, llantas, ruedas, ruedas, ruedas

Saludos desde la llanura.
Sigo trabajando para mejorar la apariencia de mi Land Rover al máximo posible, vamos, que se va a quedar como nuevo, como salido de fábrica... Igual es un poco pretencioso, aunque habrá que ver en qué acaba todo esto. En fin, vamos con las llantas (las ruedas completas en breve).

Las ruedas fueron desmontadas cuando fui a reparar y pintar el chasis, hace algún tiempo. Se han llevado al lavadero a limpiar con agua a presión, se han limpiado con gasolina para quitar los restos de hollín y grasa y finalmente han sido lijadas con lija de agua de grano 280 y 400.

Entretanto han estado en la entrada de la cochera, viendo entrar y salir gente, motos y repuestos...

Antes de pintar recuerdo que las tuercas de las ruedas también debería pintarlas, pero antes hay que lijarlas.

Ya vamos por la mitad...

Terminado, han quedado preciosas, pero así se oxidarían, así que serán pintadas.

Hace ya un tiempo que compré lo necesario para pintar, ha llegado en momento de utilizarlo.

La cabina de pintura recién preparada.

Todo tapado para que no se ensucie nada.

Las tuercas ya están preparadas para recibir la nube de pintura.

Esta disposición permitirá que sean pintadas completamente.

Antes vamos a preparar la pintura, color limestone original de Land Rover, monocapa mezclada con catalizador 3 a 1 (3 partes de pintura y 1 de catalizador), se puede añadir hasta un 10% de disolvente más para darle fluidez y que no haga goterones al salir de la pistola.

En el vaso mezclador nos fijamos en el sector de 3:1, que es nuestra proporción, y como prepararé 200 ml (para las cinco llantas y las tuercas será suficiente), me fijo en la columna del centro. Fijáos que viene el nivel de cada componente, con lo que la mezcla y preparación es muy sencilla.

Pintura, componente A, hasta la señal.

Componente B, el catalizador, hasta su marca correspondiente. A continuación un poco de disolvente y mezclamos bien con una varilla.

Al lío, todo listo, y el compresor haciendo ruido.

El resultado tras las dos primeras llantas es espectacular. El hecho de que quede mucha pintura antigua, que sirve como imprimación y la preparación previa con la limpieza y la lija, favorece el resultado final.

También se pintan por dentro, aunque no se vayan a ver, pero la protección es tan importante como la estética en este caso.

Una vez terminado todo luce muy bien, tanto por dentro...

...como por fuera. En cuanto estén bien secas y tenga tiempo las llevaré a montar los neumáticos, y eso también será algo digno de ser contado, ya veréis.

Hasta entonces.

No he hecho nada desde el otro día salvo dejar secar bien las llantas, que ahora en invierno cuesta algo más. Después de una semana las llevé al taller para que le monten las cubiertas... Impresionantes.

Aunque no lo parezca son de igual medida que las originales, solo que el dibujo, los tacos son algo más anchos, lo que da la sensación de ser mayores.

Resulta que solo habían recibido cuatro ruedas (es el número normal que suelen cambiar) así que habrá que localizar una más para la de repuesto.
Hasta luego.

Ya me llamaron del taller y anoche fui a recoger las ruedas.
Aquí pude ver por vez primera la pinta tan estupenda que tienen.
Y aquí ya están junto al chasis, esperando a se montadas.
Aquí se puede apreciar el antes y el después.

Hasta luego.
Os dejo un video que he hecho esta misma tarde.