Pues seguimos quitando piezas. En el rato de esta tarde he quitado la puerta trasera y los laterales de las ventanas, y como la cosa no tiene más complicación que quitar unos cuantos tornillos pongo las fotos y listo.
martes, 7 de junio de 2016
Seguimos desarmando
lunes, 6 de junio de 2016
Llegó el verano.
lunes, 16 de mayo de 2016
Desmontando.
Hola de nuevo.
Han pasado cosas desde la última vez, pero he esperado hasta tener algo más que contar. Lo último que comenté fue lo de la dirección, bastó con ajustar una tuerca en la caja de dirección y puede comprobar como mejoró la respuesta al volante. Fue una pena que días después cuando fui ya decidido a ir a pasar la ITV no pude mover el coche, se había ido el embrague, en concreto el bombín hidráulico; cuando lo revisé resultó que salía aceite por los dos, maestro y esclavo, así que me hice con los retenes de goma para repararlos, igual que hice con los bombines de freno. Retiré las chapas para buscar el cilindro esclavo y lo encontré pero el maestro... Ése está más escondido, y para acceder a él hay que quitar la aleta izquierda, operación que no he podido hacer hasta este fin de semana. También he retirado los tornillos del techo al parabrisas y las dos puertas.

Las punteras del chasis presentan un estado bastante feo, aunque no es nada que no se pueda reparar con chapa y soldadura.

h He tenido la oportunidad de hacer una ruta off-road en
Land Rover, lo que no ha hecho otra cosa que animarme a seguir con mi proyecto.

v La estructura de los asientos, falta quitar los raíles para limpiarlos, repararlos y pintarlos de nuevo, como todo lo demás.

m Puerta del copiloto y chapas del suelo del habitáculo.

Y por fin tenemos acceso al cilindro maestro del embrague, ya sin la aleta.
Se puede ver cómo está todo empapado de aceite, esa fuga no es nueva, y hay que repararla.

g La caja de dirección con la chapa de identificación, ha salido a la luz tras innjmerables años bajo una capa de grasa y mugre.

s La aleta desmontada.
En otro rato habrá que quitar el faro y los pilotos.
domingo, 27 de marzo de 2016
Quitando tornillos...
Hola de nuevo.
Hace unos días saqué a Romero con la ilusión de pasar la ITV, y fui al lavadero a adecentarlo un poco. De camino pude observar que tal como tenía la dirección no pasaría la inspección así que volví a encerrarlo y al día siguiente anulé el seguro que le hice.
Así las cosas decidí empezar con la restauración integral y desarmé puertas, capó, suelo... En internet pude saber que la dirección se ajusta muy fácilmente, y de nuevo me centré en ajustarla para ponerlo a circular cuanto antes... Y en esas estamos, he sacado el protector de la caja de la dirección para ver si centramos un poco el coche y mejoramos la manejabilidad. Fotos:


Frenos terminados.
Hola de nuevo.
Voy a relatar los últimos avances con Romero, ese es el nombre que, como sabéis, le he puesto al Land Rover...
En el anterior post dejé el coche listo a falta de purgar los frenos, pues bien, cuando acudí a hacerlo vi que había perdido el líquido de freno por una de las ruedas delanteras, así que vuelta a empezar. El haber reparado los bombines traseros y dar presión al circuito hizo que saltara por su parte más débil. Así que coche arriba de nuevo y a desmontar los bombines delanteros, cuatro en este caso, lado izquierdo seco, lado derecho, lleno de líquido de frenos, en este lado el latiguillo es el original, en el otro lado está cambiado, lo que me hace sospechar que fueron reparados los bombines en ese lado.
Los bombines traseros me los repararon por 20 euros cada uno, ahora son cuatros bombines... En Internet localizé un kit de reparación por 2,80, así que lo pedí, junto a latiguillos nuevos y tulipas para los pilotos.
Efectivamente los bombines rotos tiene las gomas de los retenes originales, hechas polvo y se cambian muy fácilmente tras limpiar el bombín y comprobar que no hay desgastes ni arañazos raros; los retenes del otro lado están reparados como sospechaba y funcionan bien, pero los cambio. Listo, limpieza con desengrasante de zapatas, portada patas y tambores, montaje de nuevo, ajustar zapatas, llenar circuito de frenos, purgar y frenar. Leído así parece fácil, y es que lo es, lamento no haber hecho fotos (no pongo tanto empeño en éste blog como en los de las vespas...).
El caso es que el coche ya frena y no lo hace mal. Así que decido sacarlo al lavadero y de paso ver qué tal se maneja. Arranca perfecto, suena muy muy bien, frena, funcionan todas las luces, las marchas entran bien, el embrague correcto, pero ¿y la dirección? ¡Ay la dirección! Tiene mucha holgura, así que será la siguiente cuestión a tratar, ya he estado mirando por Internet.
En el lavadero, hasta por dentro le he chiflado y me parece mentira con la de porquería que le he quitado, cómo le queda tanta... La pintura original se deshace con el agua ¿? pero a eso ya llegaré ya...
Hace poco hablaba con amigos de lo que supone hacer una restauración de éstas en cuanto a los ánimos de uno, haces una pequeña cosa y te vienes arriba, miran otra vez en conjunto y abajo de nuevo... Ayer estaba contento por sacar el coche, pero se me ha alargado el plazo de término, si es que alguna vez hubo uno.
Nos vemos.
lunes, 29 de febrero de 2016
Frenos al descubierto.
Hola a todos, aficionados a los Land Rover, a los cacharros, a desarmar para ver cómo funciona, restauradores y demás. Este domingo al fin terminé con la tarea que empecé hace un tiempo, quitar los tambores y revisar los frenos.
Pues bien, el tambor delantero derecho lo saqué tras quitar un tornillo rebelde con un destorgolpe, y el izquierdo después de multitud de martillazos, sólo se movió cuando le di un golpe bien dado, y es que la cosa no es cuestión de fuerza... Al golpear, le daba inclinado para no golpear el plato porta zapatas, los otros tambores han salido así, pero con éste no había manera, de modo que al final se me ocurrió la feliz idea de usar una llave de codo para apoyar en el tambor y dar el golpe en la dirección adecuada... Dos golpes bastaron.
Con los tambores fuera pude ya comprobar que los bombines delanteros estaban secos, lo que indica que no hay fugas, no así los traseros, totalmente engrasadas las zapatas (enormes zapatas) y los bombines, por los que además rezumaba el líquido de frenos y se salía a chorro al accionar el pedal.
De modo que procedo a desmontar las zapatas y los bombines traseros para llevarlos a un taller y que digan si los arreglo o sustituyo. Vamos con las instantáneas.
Este párrafo está editado tras la despedida anterior.
Esta tarde mismo he ido al taller a ver qué me contaban y esto me han dicho: los bombines serán reparados, se desmontarán, pulirán los asientos de los retenes de goma y vueltos a montar con retenes nuevos y a las zapatas se les pondrán forros nuevos aunque no están gastadas debido a que han estado mucho tiempo en contacto con el líquido de frenos y no tienen la efectividad que debieran. Mañana mismo estará todo terminado, y cuando lo recoja y tenga tiempo lo montaré y os lo contaré.
Nos vemos.
sábado, 13 de febrero de 2016
¡Fuera zapatos!
Hola de nuevo.
Un poquito más esta mañana. Os cuento: como sabéis, Romero...
Valga este parón en la entrada para comentar la decisión del nombre de mi Land Rover: se llamará Romero. Ha sido una decisión obligada (relativamente, si no hubiera querido, seguiría sin nombre), al poner los enlaces a los otros blogs que tengo sobre restauraciones, en este caso de tres Vespas con nombrado, por lo que me parecía raro que el Land Rover no tuviera.
Como iba comentando, si habéis visto las entradas anteriores, Romero funciona perfectamente, salvo por una cosa, y es que no frena absolutamente nada, bueno, a decir verdad está frenado porque rozan las zapatas en los tambores, pero el pedal no actúa. Así que tenía previsto, previa elevación del coche, quitar las ruedas y echar un vistazo ( tengo en mente cambiar los bombines de freno, y ya veremos si no me toca cambiar más cosas). Esta mañana he ido al local donde está Romero y he quitado las cuatro ruedas, previamente aflojadas. Barro seco por todos sitios, telarañas, nidos de huevos de araña y porquería a mogollón, grasa, polvo caracoles, bichos muertos... Rueda delantera derecha, imposible quitar los tornillos del tambor, les echaré desincrustante y a esperar, si no sale habrá que usar un destornillador con golpe. Rueda trasera derecha, muy bien, aunque como las zapatas rozan en el tambor he tenido que usar el martillo de fibra mucha suciedad, las zapatas engrasadas seguramente haya pérdida de líquido de frenos y una especie de carbonilla que será el ferodo de las zapatas, digo yo. Rueda delantera izquierda, como la derecha, a la espera. Rueda trasera izquierda, ha costado pero ha salido al final, misma pinta que la otra rueda. He podido comprobar que los bujes giran libre y suavemente y que ajustan perfectamente, es decir, forzándolos hacia arriba, abajo y los lados, no hay holgura apreciable, lo que significa que los rodamientos están bien, bueno, no están mal sería más propio decir. Hasta aquí he llegado, aunque he de decir que me he visto con el martillo de fibra y he dado algunos golpes de prueba. Primero a uno de los tirantes de abajo de la carrocería, el resultado me ha gustado, la chapa lateral ha ido saliendo a su sitio... Y en la parte posterior también he golpeado, con el resultado de eliminar un doblez que tenía la carrocería.
Aquí van las fotos:












